Segunda y Tercera Semana en India: «Futbol como forma de vida»

Segunda y Tercera Semana en India: «Futbol como forma de vida»

La semana pasada a estas horas estaba aún llegando a Bangalore. Los momentos difíciles en los que te sientes solo y lejos de tu gente se ven compensados con los momentos compartidos con los niños y los entrenadores.

Hoy de nuevo me he ido a por otro día en el club con la intención de seguir valorando las cosas positivas y tratar de ser mejor que ayer. Al fin y al cabo, la mayor libertad que tenemos es la de decidir cómo afrontamos cada situación.

He vivido dos momentos que voy a recordar toda mi vida.

Estos días llego al club a eso de las 8:00 de la mañana y vuelvo al apartamento a las 19:00 de la tarde… En el campo de fútbol hay un hombre que cuando yo llego, él ya está, y cuando yo me voy, él sigue allí. Hoy le he preguntado a Nishant por él y me ha dicho que vive allí. En un vestuario. El acuerdo que tienen es que él no paga nada por vivir allí y a cambio, trabaja para el club. Cuando me lo ha dicho me he quedado a cuadros… Duerme en una alfombra; para cocinar tiene que prender fuego en mitad del bosque que está al lado del campo; no tiene ducha (esta semana están acabando de construir el vestuario)… Cada cosa que me iba contando me ha iba dejando más alucinado. No me podía creer lo que me estaba diciendo. 365 días del año viviendo en un vestuario. No familia. No vacaciones. Nada. Sin embargo, él está siempre sonriendo y pendiente para ayudarte antes de que le pidas cualquier cosa… Nishant me ha contado que este mismo caso se da muchísimo en India. Así que he hablado con el hombre para agradecerle un día más su atención y le he preguntado por su situación. Su respuesta: “Yo soy feliz con sobrevivir. Con tener un techo donde dormir y algo de dinero para comer”. He tragado saliva, he respirado hondo y aquí sigo sin poder dormir.

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Después, mientras cenábamos en casa, Lucky estaba sonriendo y gastando bromas, como siempre. No se cansa de hacerlo. Y ahora que ya vamos cogiendo más confianza, le he dicho que me encantaba verle siempre tan feliz. Me ha respondido que si él es feliz, toda la gente que le rodea también es feliz. Que si mañana muere, lo único que quiere es que le recuerden como una persona feliz.

Como bien dice una buena amiga a quien tengo mucho que agradecer: “No estás en otro país, estás en otro mundo”.

24 Junio 2016

Es el segundo día de la semana que saco un rato para escribir. Mis horas pasan en el campo de fútbol y es ahí donde sigo acumulando la mayoría de las experiencias… Finalmente está siendo una semana más sencilla que la primera. Los días pasan rápido, estoy más adaptado y la satisfacción y la alegría por estar aquí es cada vez mayor.

Hoy he vuelto a tener una mañana de formación con sus entrenadores y hemos estado hablando sobre nuestra metodología de entrenamiento. Su nivel, por desgracia y como es normal, es muy bajo; pero es increíble ver cómo celebran cada vez que comprenden algo de lo que les explico. En el momento en que uno de ellos se entera, se pone en pie y se pone a explicárselo a los demás en “hindí” y gesticulando muchísimo. Parece que ha marcado un gol y lo quiere celebrar con ellos.

Sinceramente, creo que esa ilusión por aprender es el ingrediente principal para cualquier profesional. Ya puedes ser campeón del mundo o entrenar al grupo de niños de tu barrio. Ser profesional no depende de donde juegues o entrenes, depende de ti. Cada vez que los veo con esa pasión, me hacen más feliz aún.

El entrenamiento de por la tarde con el equipo cadete ha sido inolvidable. En cuestión de minutos hemos pasado del sol a un diluvio que no he visto en mi vida. Estamos en época de Monzón y llueve todos los días, pero no de esa manera. ¡Nos hemos divertido más que nunca! Fútbol y diluvio… ¡Menuda combinación para los que nos gusta esto! Cuando hemos terminado el entrenamiento, como siempre, les he reunido y les he preguntado acerca de lo que han aprendido, acerca de sus sensaciones y les he felicitado por el genial entrenamiento que han hecho. Sin embargo, los entrenadores del club estaban con un enfado enorme al acabar… El motivo: “Dos jugadores, en vez de llamarme “Coach” durante la sesión, me han llamado Antonio”. No me lo podía creer pero así ha sido… Todos están obligados a llamarme “Coach” porque es una muestra de respeto según ellos. He hablado con los entrenadores al final del entrenamiento para decirles que prefiero que me llamen por mi nombre como al resto pero no, su respuesta o argumento es que para ellos es la oportunidad de su vida y tienen que valorarla así. La verdad que me ha impactado muchísimo y es algo que no me hace sentir muy cómodo. En ese sentido son muy serios y la disciplina y el respeto que tienen los jugadores es enorme. Evidentemente que todo aquello que es llevado al extremo posiblemente no sea positivo, pero tengo claro que el respeto y la disciplina son dos valores fundamentales para un jugador, para un entrenador y para un equipo.

25 Junio 2016

A las 5:00 de la madrugada estaba sonando el despertador para irnos a jugar. Pero qué bonito es eso de madrugar para “IR A JUGAR”. Da igual la hora, el día y el lugar que en cualquier sitio se siente lo mismo. A las 5:30 estábamos yendo a la otra punta de Bangalore para jugar con el equipo Alevín y el equipo Cadete contra el ASC Town.

Aquí no tienen Liga, no hay competición. El fútbol aún está llegando y no hay tantos equipos como para crear una competición entre ellos. Así que únicamente juegan partidos amistosos y sólo en contadas ocasiones, ya que organizarlos también les resulta muy complicado.

A las 6:00 de la madrugada hemos quedado en la puerta de un colegio. Allí algunos jugadores cadetes han llegado con sus motos, a otros les han llevado sus padres, otros con su bici… Cuando estábamos todos, reparto en diferentes coches y al campo.

Lucky me dijo ayer que el campo era espectacular, que me iba a encantar porque era muy grande. Cuando hemos llegado no me lo podía creer. No es que fuese de tierra, es que cuando hemos entrado, lo último que he pensado es que fuese un campo de fútbol…

El club contra el que hemos jugado está formado por niños que atraviesan muchos problemas familiares, sociales y económicos. El campo… el campo no era campo hasta 5 minutos antes de empezar el partido. Por allí había un montón de gente de todas las edades haciendo ejercicio físico y 5 minutos antes de empezar, los propios jugadores del equipo local han cogido conos y se han puesto a señalar las que serían las medidas del campo. Sí, con conos y 5 minutos antes de empezar. Las porterías eran de diferente tamaño y, por supuesto, sin redes.

Los jugadores del equipo local no tienen equipaciones, cada uno juega con una ropa diferente. Cuando los dos equipos y el árbitro (jugador del equipo local y sin silbato) estaban sobre el campo ha empezado el partido. Llevaríamos 5 o 6 minutos de juego y, de repente, un perro metiéndose a jugar. Si, en mitad de los partidos tienes que tener en cuenta también que los perros que están por allí se pueden animar a la fiesta en cualquier momento. Mientras se juega el partido, gente de todas las edades continúa haciendo su ejercicio físico alrededor del campo.

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Un balón y muchos niños con el sueño de ser futbolistas. ¿Qué más se necesita? ¡Fútbol en estado puro! He visto el partido con una sonrisa enorme, pensando en lo afortunados que somos y, posiblemente, lo poco que lo valoramos. Para ellos no importa el árbitro, si el campo es de césped o de tierra, si el balón está duro o blando, si el rival es más grande o más pequeño, si las porterías tienen redes o no… ¡Sólo quieren jugar!

El momento de dar la alineación ha sido tremendo también… Nada de tener preparado previamente el partido ni nada de eso. 5 minutos antes de empezar les ha juntado en fila, les iba mirando y según les iba nombrando, cada jugador daba 2 pasos para atrás. Después de eso ha seleccionado al capitán y aquí en cuanto se selecciona al capitán, todos los compañeros aplauden porque es el mayor logro que te puede otorgar tu entrenador. La frase del entrenador al capitán delante de sus compañeros ha sido: “Nickil, ahora este es tu equipo. Tú eres el encargado de poner tu corazón y guiarles hacia la victoria”. Suena a película pero ha sido tan real como que Iniesta nos dio la Copa del Mundo en el 116 contra Holanda.

Lo que más me ha sorprendido durante el partido es la intensidad con la que disputan cada balón. Es increíble la cantidad de entradas duras que hacen pero es más alucinante aún que… ¡¡Ninguno se queja y ninguno protesta!! ¡¡Ninguno!! Ya puede haber sido la falta más clara de la historia que continúan jugando. Tanto el equipo Alevín como el equipo Cadete han ganado y ha supuesto una alegría enorme para ellos. Al finalizar el partido, el entrenador les ha juntado y les ha ido narrando las jugadas de los goles. Mientras tanto, los jugadores aplaudían al jugador que había dado la asistencia y al jugador que había marcado el gol. No he visto algo así nunca…

29 Junio 2016

El Lunes caímos eliminados en la Eurocopa por Italia. Qué sensación más rara la de ver sólo un partido tan importante… Sin embargo, me encanta seguir demostrando por qué el fútbol español va mucho más allá de un resultado y por qué seguimos siendo referencia en todo el mundo.

Hoy por la mañana he finalizado otra de las presentaciones acerca de los conceptos de ataque que definen a nuestro modelo de juego en Moratalaz. Además, les he enseñado diferentes vídeos de nuestros equipos y… Bufff… ¡Se me ponían los pelos de punta al hablar y ver lo conseguido este año! Debe ser que cuando estás a 8.500 kilómetros de distancia valoras y sientes más las cosas. Ya era consciente, pero estando aquí me doy mayor cuenta aún del enorme mérito y profesional trabajo que estamos haciendo en el club. A la altura de cualquier club de élite sin ninguna duda. Y es que a veces, cuando las cosas se hacen con tanta seriedad e ilusión, se recogen recompensas como que niños desde los 12 hasta los 16 años te pregunten si ellos tendrían opciones de jugar en tu club…

Una de las situaciones más incómodas que vivo es que en algunas ocasiones dejan de hablar en inglés y comienzan a hablar en su idioma y, claro, no me entero ni del clima… Pues bien, tienen unas discusiones entre ellos que para nada son normales. Se enfadan con mucha facilidad y no saben controlarse… Me impacta y me deja tocado verles así porque tampoco sé los motivos y es incómodo estar delante, pero entiendo que también forma parte de su manera de ser.

Por la tarde he vuelto a entrenar con el equipo Alevín. Son increíbles. Aunque el nivel del equipo es muy bajo, hay 3 niños con un gran talento y sus sonrisas me tienen conquistado. No se cansan de aprender, no quieren que termine el entrenamiento (y, claro, yo tampoco…) y el agradecimiento que muestran al final de cada día es la mayor recompensa.

Para acabar el día hemos jugado un partido entre los entrenadores y he conocido a Benut. Es un chico que ha acabado un curso de “Marketing Digital” y quiere trabajar en el club si o si. Está todos los días desde por la mañana hasta por la noche en el campo de fútbol dándose a conocer y tratando de ayudar en lo que sea necesario sin ganar ni un euro; siempre dispuesto a lo que se le pida. Un claro ejemplo más de que si quieres algo, tienes que hacer suceda. Estoy seguro de que lo conseguirá.

2 Julio 2016

Hoy hemos jugado el segundo amistoso con el equipo Cadete del club. Hemos jugado contra DYSS, un club formado por jugadores que cuentan con grandes problemas en sus familias y que es subvencionado por el Gobierno.

Yendo a jugar el partido he vuelto a conocer un poquito más de India. Cada día me asombra más el tema del tráfico… No entiendo como no hemos atropellado a 10 personas mínimo, como no nos hemos chocado 4 o 5 veces… ¡Cada día es una aventura nueva! Te puedes encontrar a 4 personas en una moto, a coches por el carril contrario que vienen frente a ti, personas andando por mitad de la carretera, gente en bici hablando por teléfono… Es un auténtico caos y es curioso ver la manera tan normal de la que actúan.

Cuando he llegado al campo, varias personas de DYSS me estaban esperando para hacer una entrevista y para hablar con sus jugadores antes de empezar el partido. Es una pasada sentirse tan valorado… El campo era de tierra pero muchísimo mejor que el de la semana pasada. Nada que ver. Aquí las líneas estaban pintadas, no había perros por mitad del campo, porterías normales y con redes y hasta recogepelotas.

Cuando he acabado de hablar con los jugadores y los entrenadores de DYSS, me han parecido gente muy educada y muy agradable, al igual que la mayoría de gente de aquí. Sin embargo, ya cuando estaban preparados para salir al campo he apreciado una seriedad y una disciplina que me han sorprendido… Cuando el entrenador ha llegado a la zona de los banquillos, ha cogido una silla y no se ha levantado de ahí en toda la primera parte. Tenía la sensación de que al hablar ese entrenador, los jugadores sentían miedo… Y así era. En el descanso, se ha puesto de pie, ha seguido hablando con todos los jugadores y ha nombrado a uno de ellos. Este chico ha dado dos pasos adelante mientras sus compañeros miraban y le ha pegado dos guantazos que no he visto antes en mi vida. No sabía si lo que acababa de ver era verdad… Dos guantazos porque según él, en la primera parte ha jugado muy mal y no ha dado todo. He estado toda la segunda parte sin poder dar crédito a lo que había visto… Cuando ha acabado el partido, todos en fila de nuevo, él se ha sentado y ha vuelto a llamar a otro jugador. Sí, le ha vuelto a pegar porque, según su opinión, no estaba prestando la suficiente atención. Cuando Varun y Lucky me han visto tan sorprendido me han explicado que es algo completamente normal en este club y en la mayoría de los colegios en India. Pues eso… Sin palabras.

Aquí son las 22:00, sólo hay silencio y es el mejor momento para reflexionar. A las 6:30 empieza un nuevo entrenamiento y da igual la hora, el lugar y las circunstancias para tratar de seguir haciendo de este deporte una forma de vivir la vida. ¡Me quedan 12 días aquí y voy a aprovecharlos al máximo!

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